Centro de Fisioterapia Castellano

Llámanos: 979 700 802

Fisioterapia del Suelo Pélvico

Llamamos suelo pélvico al conjunto de músculos y fascias que tapizan la parte más baja de la cavidad abdominopelviana. Estos músculos tienen como función estabilizar la pelvis, ayudar a la sujeción de las vísceras, controlar la micción, la defecación, el parto, y tienen un papel importante en las relaciones sexuales.

Un funcionamiento inadecuado de este entramado de músculos, ya sea por debilitamiento, problemas sensitivos o por espasmo, podrá tener consecuencias en la función urinaria, fecal, o sexual.

La fisioterapia del suelo pélvico se encarga de restablecer la función correcta de este conjunto de músculos y fascias, y está especialmente indicada:

Antes del parto, para preparar y elastificar la musculatura perivaginal y abdominal, disminuyendo las posibilidades de desgarro o episiotomía.

Después del parto, para ayudar al suelo pélvico a volver a su estado normal, disminuir las posibles adherencias por episiotomías o desgarros, mejorar el dolor de la zona vaginal y fortalecer el plano abdominal profundo, que estuvo sobreestirado durante el embarazo.

Igualmente está indicada después de la menopausia, momento en el que aparecen muchas de las incontinencias urinarias que vemos en la consulta, por la debilidad muscular que puede instalarse en todos los músculos del cuerpo durante este cambio hormonal.

O en cualquier momento de la vida en el que aparezcan incontinencias urinarias, dolores durante las relaciones sexuales, etc.

 Las patologías más frecuentes que podemos mejorar con la fisioterapia son:

  • Incontinencia de esfuerzo (pérdidas de orina ante esfuerzos que aumentan la presión abdominal, estornudo, risa, tos…), incontinencia de urgencia (ganas repentinas e imperiosas de orinar, muy difíciles de controlar).
  • Descenso de órganos: vejiga, cuello uterino, recto, con o sin incontinencia urinaria.
  • Molestias en las relaciones sexuales como consecuencia de partos traumáticos, episiotomías o cualquier cirugía pélvica, hipertonía de los músculos vaginales o dificultad para relajarlos.

Durante la consulta de fisioterapia para el suelo pélvico se hace una valoración personalizada de la paciente, mediante un interrogatorio detallado para encontrar el origen del problema, y una exploración pélvica de articulaciones, músculos, ligamentos y postura.

Esta evaluación se realiza de manera visual  y manual, extra e intravaginal. Es importante para ayudar a la paciente a ser consciente de la función del suelo pélvico, cómo solicitarlo, cómo controlarlo, y permite al terapeuta evaluar la calidad y cantidad de la contracción muscular y elasticidad de los tejidos, o a detectar descenso de órganos, no perceptible de otra manera.

Para el trabajo del suelo pélvico podremos trabajar de manera manual, o mediante un aparato de biofeedback, más cómodo para la paciente, que mediante una pantalla de ordenador podrá ver y evidenciar si la contracción es correcta, la fuerza y duración de ésta, pudiendo realizar así diferentes ejercicios según los objetivos del tratamiento. Este aparato nos permite registrar la evolución de la paciente sesión tras sesión.

Además de este tipo de ejercicios, trabajaremos también la musculatura abdominal profunda (transverso del abdomen y oblicuo interno fundamentalmente), mediante ejercicios llamados “hipopresivos”.